jueves, 13 de septiembre de 2007

Un destello de Artaud

Sobre el cristal de su espirítu, la armadura susurrante del cielo traza siempre los mismos signos amorosos, las mismas cordiales correspondencias que tal vez podrían salvarlo de ser hombre, si consintiera en salvarse del amor.Es necesario que ceda. Ya no aguantará. Cede. Ese burbujeo melódico lo apura. Su sexo late: un viento atormentador murmura, y su ruido es más alto que el cielo. El río arrastra cadáveres de mujeres. ¿Se trata de Ofelia, Beatriz, Laura? No, tinta, no, viento, no, cañas, riberas, orillas, espuma, copos. Basta de barreras. Con su deseo, Abelardo se armó una barrera. En la confluencia del empuje atroz y melódico. La arrastrada y trasportada es Eloísa, su Eloísa, Y QUE ES ESO LO QUE QUIERE.



Fragmento de El claro Abelardo, en El arte y la muerte, A. Artaud.

4 comentarios:

barbol dijo...

el libro q leí, el disco que escuché, el hombre que aún hoy, como dice barthes mas bajo, trato de descubrir como un niño que desmntel un reloj.

y ahora aparece en el mar.
buensisimas las Selecciones che.

barbol dijo...

a las á las trae un flete

linda dijo...

ñaaaaaaaaaa que hermoso me gusoto

gracias por entregar cultura

un abrazo

chaolín!!!!!


dando vueltas otra vez

(...) dijo...

me gusta pasar por acá a aprender.

que buenas seleccionesssssssss!