sábado, 22 de marzo de 2008

corriste a la playa para sentir
las horas de la costa, dejar el cansancio
del cuerpo tatuado en el suelo
el agua a través de tus piernas
y sentir miedo de esa fuerza
después la tarde serenó
el tiempo del cielo y el color en las caras.
Sacamos una foto para romper el hielo
pero yo ya pensaba todo lo que ahora pienso y el mar
el mar está enfrente
no podías dormir sabiendo que estaba tan cerca
del balcón sentías el viento salado y la playa sola
querías ver bruma algas Todo, la mañana la tarde la noche
en una foto, que se pueda captar en una sola toma.
El niño gritó y sabías que no íbamos a salir a comer.
Siempre las invitaciones como proyectos de una película ambiciosa.



María Paz Levinson, en el libro: Un catálogo de todo lo que hay.

2 comentarios:

botas de agua dijo...

He seguido disfrutando de tus exquisitas selecciones. Muda pero atenta. Sigue siendo un placer pasearse por aquí.
¿Sabes? hace tiempo tenías un poema que tenía el link de un blog. No recuerdo cómo se llamaba el autor, ni la temática del poema. Sólo sé que me encantó y fui a visitar su blog y fue una grata sorpresa. Pero he buscado en tu histórico y no encuentro la cita ni el blog...
es grave?? necesito un psicólogo??
En cualquier caso, un placer saber que sigues aquí. Espero que estés bien. Besos, dani.

teodoradorna dijo...

guaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaau. muy precioso!
gracias por pasar, por leer y por ver.
siempre antes de dormir.
abrazos