lunes, 1 de octubre de 2007

Escribir

Hallarse en un agujero, en el fondo de un agujero, en una soledad casi total y descubrir que sólo la escritura te salvará. No tener ningún argumento para el libro, ninguna idea de libro es encontrarse, volver a encontrarse, delante de un libro. Una inmensidad vacía. Un libro posible. Delante de nada. Delante de algo así como una escritura viva y desnuda, como terrible, terrible de superar. Creo que la persona que escribe no tiene idea respecto al libro, que tiene las manos vacías, la cabeza vacía, y que, de esa aventura del libro, sólo conoce la escritura seca y desnuda, sin futuro, sin eco, lejana, con sus reglas de oro, elementales: la ortografía, el sentido.


Marguerite Duras, Escribir.

3 comentarios:

marié a secas.... dijo...

ajá !! iuuufiiiiii !!!

barbol dijo...

oh analogía:
como ir a la feria y encontrar justo la fruta que querés. perfume, textura, sabor. así este post que leí hoy.
salut mar!

ynsv dijo...

guau! me quede pensando en eso y me fui de viaje a la vereda y volvi.